Elegir una crema para el bebé parece simple. Vas a la farmacia, buscas algo que diga «bebé» en la etiqueta, y listo. Pero lo que la mayoría de los papás no sabe es que gran parte de los productos del mercado no están formulados para las características reales de la piel infantil.
La piel de un bebé no es simplemente una versión pequeña de la piel adulta. Es estructuralmente diferente, más delgada, más permeable y con una barrera cutánea que todavía está en proceso de maduración. Esto significa que lo que le pongas encima importa mucho más de lo que crees.
Aquí van los 5 errores más comunes que cometen los papás al elegir, y cómo evitarlos.
